Descripción
CURSO HOMOLOGADO
MODALIDAD ONLINE
EVALUACIÓN TIPO TEST
En España, el envejecimiento progresivo de la población, el aumento de la incidencia de enfermedades oncológicas y el incremento de patologías crónicas y degenerativas, han situado los cuidados paliativos en el centro de la agenda sanitaria. Cada año, decenas de miles de pacientes con enfermedades avanzadas e incurables (y sus familias) necesitan una atención especializada que alivie su sufrimiento y su dignidad hasta el final de la vida.
La atención primaria es, en muchos casos, el primer y principal punto de contacto de estos pacientes con el sistema sanitario. Sin embargo, el manejo clínico del dolor crónico complejo, la gestión de la sintomatología multidimensional y el uso racional de la farmacología analgésica (incluidos los opioides) requieren una formación especializada que va más allá de los conocimientos generalistas.
Este curso de Experto Universitario ofrece al profesional sanitario una formación rigurosa, actualizada y de aplicación clínica inmediata en todas las dimensiones del dolor y la sintomatología paliativa: desde los fundamentos anatómicos y fisiopatológicos del dolor hasta las estrategias terapéuticas más avanzadas, pasando por el uso protocolizado de analgésicos no opioides, opioides y fármacos coadyuvantes. Todo ello con una orientación clara hacia la práctica clínica en el entorno de la atención primaria.
Al finalizar el curso, el profesional habrá adquirido las siguientes capacidades:
- Comprender el marco conceptual de los cuidados paliativos, la definición de enfermedad terminal y los principios éticos que guían la atención al paciente en situación de final de vida.
- Conocer en profundidad el concepto de dolor, su clasificación multidimensional —agudo/crónico, nociceptivo/neuropático, periférico/central— y su epidemiología en el contexto oncológico y paliativo.
- Identificar y comprender las estructuras anatómicas y las vías neurofisiológicas implicadas en la percepción y transmisión del dolor, desde los nociceptores periféricos hasta los centros superiores del sistema nervioso central.
- Reconocer, evaluar y abordar de forma integral la amplia sintomatología que acompaña al paciente paliativo: síntomas sistémicos, digestivos, neurológicos, respiratorios y urinarios.
- Aplicar instrumentos validados de valoración clínica del dolor: entrevista clínica, escalas de autoinforme, cuestionarios estandarizados y procedimientos de autorregistro.
- Diseñar e implementar planes terapéuticos del dolor que integren estrategias farmacológicas y no farmacológicas, adaptados a las necesidades individuales de cada paciente.
- Manejar con criterio clínico los analgésicos no opioides y antiinflamatorios de uso más frecuente, conociendo sus indicaciones, efectos adversos e interacciones.
- Utilizar de forma segura y eficaz los fármacos coanalgésicos y coadyuvantes —antidepresivos, ansiolíticos, corticoides y anticonvulsivantes— en el manejo del dolor complejo y los síntomas acompañantes.
- Conocer el mecanismo de acción, la clasificación, las indicaciones, los efectos secundarios y el manejo de los analgésicos opioides más empleados en paliativos: morfina, codeína, tramadol, fentanilo y metadona.
Certificado: Curso Experto Universitario en Cuidados Paliativos en el Ámbito de la Atención Primaria – Homologado por la UTAMED
Envío: Diploma en formato digital
Créditos: 21 ECTS
Duración: 525 horas
Metodología: A distancia en la plataforma on-line de APPF.es
Evaluación: Tipo Test
El programa se articula en grandes bloques temáticos que cubren de forma integral la competencia digital aplicada al entorno socio-sanitario:
Marco conceptual de los cuidados paliativos y el dolor.
Contexto epidemiológico y social de los cuidados paliativos en España. Definición de enfermedad terminal, principios éticos de la atención paliativa y bases terapéuticas del control de síntomas. El dolor como fenómeno central y multidimensional: clasificación completa y epidemiología en el contexto oncológico y paliativo.
Neuroanatomía y neurofisiología del dolor.
Estructuras anatómicas implicadas en la génesis, transmisión y percepción del dolor. Nociceptores, fibras mielínicas A-delta y fibras C-amielínicas. Vías ascendentes del dolor a través de la médula espinal y papel de los centros superiores: tálamo, sistema límbico, hipotálamo y corteza cerebral.
Sintomatología en el paciente paliativo.
Síntomas más frecuentes e invalidantes en el paciente paliativo, con criterios clínicos de evaluación y abordaje: síntomas sistémicos, digestivos, neurológicos, respiratorios y urinarios. Pautas de actuación clínica protocolizadas para cada situación.
Valoración clínica del dolor.
Instrumentos y metodologías para la valoración integral del dolor: entrevista clínica estructurada, escalas de autoinforme, cuestionarios validados (McGill Pain Questionnaire), autorregistros y evaluación psicofisiológica. Documentación del dolor en todas sus dimensiones: intensidad, localización, características, factores moduladores e impacto funcional.
Tratamiento farmacológico y no farmacológico del dolor.
Planteamiento terapéutico desde una perspectiva biopsicosocial. Escalera analgésica de la OMS y criterios de selección farmacológica. Técnicas no farmacológicas: modulación e interrupción de la vía dolorosa, bloqueos nerviosos, técnicas neuroablativas y agentes neurolíticos.
Analgésicos no opioides y antiinflamatorios.
Revisión clínica de los principales analgésicos no opioides: AAS, ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, ketorolaco, paracetamol, metamizol e inhibidores de la COX-2. Indicaciones, posología, contraindicaciones, perfil de efectos adversos e interacciones relevantes en pacientes con polifarmacia.
Fármacos coanalgésicos y coadyuvantes.
Fármacos de apoyo en el manejo del dolor complejo y los síntomas acompañantes: antidepresivos (tricíclicos, IMAOs, atípicos), ansiolíticos y benzodiazepinas, corticoides y anticonvulsivantes (gabapentina, carbamacepina, topiramato).
Analgésicos opioides: fundamentos y práctica clínica.
Clasificación de opioides, mecanismo de acción y manejo de complicaciones. Opioides más utilizados en paliativos —morfina, codeína, tramadol, fentanilo y metadona— con criterios de selección, titulación de dosis y rotación de opioides.
Será necesaria titulación universitaria para la realización de este curso.
Los cuidados paliativos ya no son una especialidad de segundo plano ni una etapa residual de la atención sanitaria. Son, cada vez más, una disciplina clínica de primer orden que responde a una realidad demográfica y epidemiológica que no para de crecer, y que plantea uno de los retos más exigentes del sistema sanitario actual: cómo acompañar bien a quienes ya no tienen cura posible.
En España, el envejecimiento de la población avanza a un ritmo sostenido. La esperanza de vida se ha alargado de forma notable en las últimas décadas, pero ese tiempo adicional no siempre viene acompañado de salud. Viene, en muchos casos, de la mano de enfermedades crónicas, degenerativas y oncológicas que en su fase avanzada generan una carga de sufrimiento enorme: dolor persistente, pérdida progresiva de autonomía, síntomas difíciles de controlar y un deterioro que afecta no solo al paciente, sino a toda su red familiar y social.
Se calcula que cada año más de 250.000 personas en nuestro país necesitarían atención paliativa de calidad. Muchas de ellas no la reciben, o no la reciben en el momento adecuado. No porque el sistema no quiera, sino porque los recursos especializados son limitados y la demanda sigue creciendo. Eso convierte a la atención primaria en un eslabón crítico de la cadena asistencial paliativa.
El médico de familia, el enfermero comunitario y el resto del equipo de salud de atención primaria son, con frecuencia, los profesionales que mejor conocen al paciente: su historia clínica completa, su entorno sociofamiliar, sus miedos, sus preferencias y su trayectoria vital. Son también los que primero detectan el deterioro progresivo, los que gestionan el día a día del control sintomático, los que coordinan con los equipos hospitalarios y los que acompañan a la familia mucho antes de que llegue el final, y también después.
Ese papel es insustituible. Pero para ejercerlo con rigor, no basta con la formación generalista. Abordar con solvencia el dolor crónico complejo, manejar la sintomatología multidimensional del paciente paliativo, utilizar los opioides con criterio y seguridad, o aplicar un plan terapéutico que integre estrategias farmacológicas y no farmacológicas requiere conocimientos específicos que no siempre forman parte del bagaje habitual del profesional de atención primaria.
El manejo del dolor en el paciente oncológico o terminal es, por sí solo, una disciplina compleja. Implica conocer a fondo la neuroanatomía y neurofisiología del dolor, saber clasificarlo en todas sus dimensiones, evaluarlo con instrumentos validados y seleccionar el tratamiento más adecuado según el tipo, la intensidad y las características del paciente. Implica también saber cuándo escalar en la escalera analgésica de la OMS, cómo titular un opioide de forma segura, qué fármacos coadyuvantes incorporar ante un dolor neuropático refractario o cómo gestionar los efectos secundarios más frecuentes sin comprometer la calidad de vida del paciente.
A todo ello se suma la dimensión ética de la atención paliativa. El respeto a la autonomía del paciente, la toma de decisiones compartida, el abordaje del sufrimiento en todas sus formas —física, emocional, social y espiritual— y el apoyo al entorno familiar son componentes esenciales de una atención paliativa de calidad que el profesional de atención primaria necesita integrar en su práctica clínica cotidiana.
Formarse en cuidados paliativos no es una decisión de nicho ni un lujo académico. Es una respuesta directa a una necesidad real, creciente y mal cubierta. Es la diferencia entre un paciente que pasa sus últimas semanas con dolor mal controlado, sin información y sin acompañamiento clínico adecuado, y un paciente que puede vivir esa etapa con dignidad, con sus síntomas bajo control y con un equipo que sabe lo que hace y por qué lo hace.
El profesional que trabaja en atención primaria ya está ahí, ya es de confianza, ya conoce al paciente. Solo necesita las herramientas para estar a la altura de lo que esa etapa exige.
En APPF contamos con una amplia experiencia en los cursos homologados para distintas oposiciones, con todas las garantías.



